Según Rabobank, el dólar estadounidense debería cerrar este año en 4,00 R$, para luego comenzar a retroceder hasta el nivel de 3,90 R$ a finales de 2020. Esto es lo que señala el estudio “Perspectivas de la agroindustria brasileña 2020”, publicado esta semana por la institución financiera especializada en este segmento.
“En cuanto al tipo de cambio, en medio de desafíos locales (riesgos de continuar con las reformas) y un contexto global desfavorable (por ejemplo, desaceleración económica, tensiones comerciales), proyectamos un tipo de cambio de 4,00 por dólar a finales de este año y 3,90 por dólar. dólar a finales de 2020”, señala el informe de Rabobank.
Según este análisis, la mayor desaceleración de las principales economías del mundo, además de un posible empeoramiento de las tensiones comerciales 'sino-estadounidenses' o incluso un retroceso en la agenda de reformas fiscales en Brasil, podrían devaluar el real frente al dólar.
Por otro lado, destaca el banco, sorpresas positivas en relación al avance de los ajustes macroeconómicos, las entradas de recursos por nuevas concesiones y privatizaciones, y la reanudación de la flexibilización monetaria por parte de los bancos centrales de las principales economías, podrían incrementar el valor de el real frente al dólar.
PIB
Según la institución financiera, “controlar únicamente el crecimiento del gasto en pensiones obligatorias no es suficiente para garantizar una trayectoria sostenible de la deuda pública en el corto plazo. Otras medidas fiscales, como la reforma administrativa y la creación de mecanismos obligatorios de ajuste de gastos en situaciones de emergencia fiscal, por ejemplo, son de igual importancia y ya están siendo abordadas por el equipo económico”.
“La aprobación de la reforma previsional con un cómodo margen de votos en ambas cámaras podría ser un buen augurio, ya que parece dejar clara la convergencia de los poderes Ejecutivo y Legislativo en torno a la urgencia de la situación fiscal. Además, la actual administración parece comprender la necesidad de atacar en paralelo otros cuellos de botella en la economía brasileña. La independencia formal del banco central, los avances en privatizaciones y concesiones, la reforma fiscal, la simplificación de las regulaciones, la mejora del entorno empresarial y la exploración del comercio exterior vía nuevos acuerdos comerciales son ejemplos de que aún queda mucho por hacer”, apunta fuera Rabobank.
“En caso de contratiempos o frustraciones en la continuidad de los ajustes, el optimismo actual del mercado tiende a revertirse, lo que lleva a peores condiciones de mercado y expectativas económicas. Los impactos financieros podrían sentirse en cualquier momento, dependiendo del nivel de paciencia de los inversores y de las condiciones financieras globales”, concluye en su estudio.
Por: Agroenlace