Brasil necesita reducir sus exportaciones de soja y aumentar las ventas de harina y aceite de soja como forma de agregar valor a la producción agrícola y estimular las industrias del sector, advirtió el representante de Cargill Brasil y presidente de la Asociación Brasileña de Industrias Petroleras Vegetais, André Nassar, en una audiencia pública promovida, este miércoles (30), por la Comisión de Agricultura y Reforma Agraria (CRA), informa la cadena oficial Senado.
Según Nassar, en 1981, del total de exportaciones de soja y derivados, 87% correspondieron a harina de soja, producto de mayor valor agregado, y el resto, 13%, a soja. En 2017, explicó, la situación se revirtió, correspondiendo las exportaciones de soja a 81% del total vendido al exterior.
— Por supuesto está la parte de carne y el salvado. Pero es evidente que necesitamos abrir el mercado del salvado para poder estimular nuestras industrias. Hoy tenemos capacidad para aumentar en 10 millones de toneladas la trituración de soja para la producción de salvado”, afirmó.
Nassar destacó que China, actualmente el mayor importador de cereales brasileños, compra predominantemente soja en grano.
La gerente de Soluciones de la Unidad de Comercio Exterior del Banco do Brasil, Alessandra Aranda, presentó los productos y servicios que el banco ofrece en el área de comercio exterior de soja y derivados. El jefe del Departamento Complejo Agroalimentario y Biocombustibles del Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), Mauro Arnaud de Queiroz Mattoso, habló sobre la importancia del financiamiento público del sector agroindustrial para el país. Según él, 21% del producto interno bruto (PIB) brasileño provienen de la producción agrícola.
Del debate también participó el gerente del Departamento de Agronegocios y Alimentos de la Financiera de Innovación e Investigación (Finep), André do Nascimento Fernandes.
Acuerdos bilaterales
En una segunda mesa, representantes de órganos del gobierno federal analizaron los acuerdos bilaterales que Brasil firmó recientemente con varios países y bloques comerciales.
La directora de Comercio y Negociaciones Comerciales del Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento (Mapa), Ana Lúcia Gomes, habló sobre el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea, anunciado a finales de junio. Según ella, en el acuerdo la Unión Europea debería liberar 82% del comercio de productos agrícolas en un plazo de diez años, con excelentes beneficios para Brasil en la negociación de productos como frutas, café tostado y café soluble, azúcar, etanol, entre otros bienes.
La coordinadora general de Negociaciones Comerciales Extrarregionales del Ministerio de Relaciones Exteriores (MRE), Paula Aguiar Barboza, destacó la importancia de los acuerdos comerciales bilaterales para Brasil. Según explicó, en los años 90 sólo había 70 acuerdos bilaterales que representaban menos de 30% del flujo comercial internacional. A finales de 2010, ya existían 400 acuerdos comerciales que representaban más de 60% de flujos comerciales internacionales.
— El gobierno brasileño, ante estos números, vio claramente que no íbamos a cambiar nuestra participación en la Organización Mundial del Comercio [OMC]. Mantuvimos la prioridad de la OMC como todavía la mantenemos. Pero tendríamos que entrar en este mundo y aumentar nuestra red de acuerdos bilaterales — afirmó.